Trasplante de Hígado

¿Qué es el trasplante de hígado?

Un trasplante de hígado es un tipo de intervención quirúrgica que se lleva a cabo para reemplazar el hígado enfermo de una persona por el de otra persona sana. El órgano puede provenir de un donante fallecido o de uno vivo. Los familiares o las personas que no pertenecen al entorno familiar pero que cumplen con los requisitos de compatibilidad, también pueden donar parte de su hígado. Este tipo de trasplante se denomina trasplante de donante vivo. Las personas que donan parte de su hígado pueden seguir viviendo normalmente.

Es posible trasplantar el órgano entero o sólo parte de él. Debido a que el hígado es el único órgano del cuerpo capaz de regenerarse, una porción de hígado trasplantado puede reconstruirse a su capacidad normal en cuestión de semanas.

¿Por qué se recomienda el trasplante de hígado?

El trasplante de hígado se recomienda en los individuos que tienen disfunciones del hígado graves y que no podrán vivir a no ser que lo trasplanten. La enfermedad del hígado más frecuente por la que se realizan los trasplantes es la cirrosis. Otras enfermedades pueden incluir las siguientes:

  • Necrosis hepática aguda.
  • Atresia biliar.
  • Enfermedad metabólica.
  • Cánceres del hígado.
  • Hepatitis autoinmunológica.
  • Daños del hígado de la sobredosis de medicaciones tóxicas al hígado.

¿Cuántas personas en Estados Unidos necesitan un trasplante de hígado?

Visite el sitio la Red Unida para Compartir órganos (United Network for Organ Sharing, en inglés UNOS) para obtener las estadísticas de los pacientes en lista de espera para recibir un trasplante de hígado; y para conocer la cantidad de pacientes que recibieron un trasplante este año.

¿De dónde proceden los órganos trasplantados?

La mayoría de los hígados trasplantados proceden de donantes de órganos que han muerto. Estos donantes son adultos o niños que se encontraban en estado crítico (a menudo debido a lesiones por accidentes) y que murieron por dicha causa. Si el donante es un adulto, puede haber dado su consentimiento para donar sus órganos antes de haberse enfermado. Los padres o el cónyuge también pueden decidir la donación de órganos de un pariente. Los donantes pueden ser de cualquier lugar de Estados Unidos. A este tipo de trasplante se le llama trasplante de donante cadavérico.

Un individuo que recibe un trasplante puede recibir un hígado entero o una parte del mismo. Si hay un hígado de adulto disponible y es compatible con dos individuos de la lista de espera, se puede dividir el hígado del donante en dos partes y se trasplanta cada una de ellas. Esto es más común en los niños que en los adultos.

Los miembros de la familia vivos también pueden donar una parte de su hígado. A este tipo de trasplante se le llama trasplante de donante vivo. Los individuos que reciben una porción de un hígado responden tan bien como los que reciben un hígado entero. Los parientes que donan una porción de su hígado pueden llevar una vida sana con la porción que les queda.

¿Cómo se distribuyen los órganos para trasplante?

La Red Internacional de Distribución de órganos (su sigla en inglés es UNOS) es la entidad responsable de la distribución de órganos para trasplante en Estados Unidos. La UNOS supervisa la distribución de los distintos tipos de órganos para trasplante, incluidos los de hígado, riñón, páncreas, corazón, pulmón y córnea.

La UNOS recibe de los hospitales y centros médicos de todo el país los datos relativos a las necesidades de trasplante de adultos y niños. El equipo médico es responsable de enviar los datos a la UNOS y de actualizarlos a medida que se producen cambios en la condición del paciente.

Se han desarrollado criterios para asegurar que todas las personas que se encuentran en la lista de espera sean juzgadas imparcialmente con respecto de la severidad de su enfermedad y la urgencia para recibir el trasplante. Una vez que la UNOS recibe los datos de los hospitales locales, las personas que esperan un trasplante pasan a una lista de espera y se les asigna un código de “estado”. Los pacientes con mayor urgencia de trasplante ocupan los primeros lugares de la lista de estado y se les asigna la mayor prioridad cuando aparece un hígado de algún donante.

Cuando un órgano de un donante está disponible, una computadora busca los datos de todas las personas incluidas en la lista de espera para trasplantes de hígado y rechaza a aquellas no compatibles con el hígado disponible. Se hace una lista nueva de los candidatos que quedan. En primer término, se evalúa a la persona que está en el primer lugar de la lista especializada para el trasplante. Si, por cualquier motivo, no es un buen candidato, se evalúa a la persona que ocupa el siguiente lugar, y así sucesivamente. Entre las razones por las que una persona que esté en un lugar más bajo de la lista puede ser considerada antes que otra, se incluye el tamaño del órgano donado y la distancia entre el donante y el receptor.

¿Cómo se incluye a un individuo en la lista de espera para un hígado nuevo?

Se deben realizar exámenes exhaustivos antes de que un individuo pueda ser incluido en la lista para trasplantes. Los exámenes comprenden:

  • Evaluación sicológica y social.
  • Exámenes de diagnóstico.
  • Exámenes de sangre.
    Los exámenes de sangre se realizan para reunir la información que ayuda a determinar el grado de urgencia con que se incluye a un individuo en la lista para trasplantes, así como para asegurar que el individuo recibirá un órgano compatible. Estos exámenes pueden incluir los siguientes:
    • Enzimas hepáticas.
      Los niveles elevados de enzimas hepáticas pueden alertar a los médicos sobre posible daño o lesión hepáticos, dado que las fluyen del hígado hacia el torrente sanguíneo en estas circunstancias.
    • Bilirrubina.
      La bilirrubina es producida por el hígado y es excretada en la bilis. Los niveles elevados de bilirrubina suelen indicar una obstrucción del flujo biliar o un defecto en el procesamiento de la bilis por el hígado.
    • Albúmina, proteína total y globulina.
      Los niveles por debajo de lo normal de las proteínas fabricadas por el hígado se asocian con muchas alteraciones hepáticas crónicas.
    • Estudios de coagulación, como tiempo de protrombina (su sigla en inglés es PT) y tiempo parcial de tromboplastina (su sigla en inglés es PTT).
      Exámenes que miden el tiempo de coagulación de la sangre y suelen realizarse antes de un trasplante hepático. La coagulación de la sangre requiere vitamina K y proteínas fabricadas por el hígado. El daño celular hepático y la obstrucción biliar pueden interferir con una correcta coagulación sanguínea.

Otros exámenes de sangre le ayudarán a mejorar la posibilidad de que el órgano donado no sea rechazado. éstos pueden incluir:

  • Su grupo sanguíneo.
    Cada persona tiene un tipo de sangre específico: tipo A+, A-, B+, B-, AB+, AB-, O+ u O-. Cuando se recibe una transfusión, el tipo de la sangre recibida debe ser compatible con el tipo de sangre del individuo, si no, el paciente presentará una reacción alérgica. La misma reacción alérgica ocurrirá si la sangre presente dentro del órgano donado ingresa en el cuerpo del individuo durante el trasplante.
  • Estudios víricos.
    Estos exámenes determinan si usted tiene algún virus que pueda aumentar la probabilidad de rechazar el órgano donado, como el citomegalovirus (su sigla en inglés es CMV) y virus de Epstein-Barr (EBV).

Los exámenes diagnósticos incluyen a todos los exámenes realizados para evaluar qué tan avanzada está la enfermedad, incluidos los siguientes:

  • Ecografía (También llamada sonografía.) - técnica de diagnóstico por imágenes que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia y una computadora para crear imágenes de vasos sanguíneos, tejidos y órganos. La ecografía se usa para ver la función de los órganos internos y para evaluar el flujo sanguíneo a través de varios vasos.
  • Biopsia del hígado - procedimiento en el que se toman muestras de tejido del hígado (con aguja o durante una operación) para examinarlas con un microscopio.

¿Cuánto tiempo tomará obtener un hígado nuevo?

No existe una respuesta definitiva para esta pregunta. A veces, los pacientes sólo esperan unos pocos días o semanas para recibir un órgano donado. Si no se dispone de un pariente donante vivo, pueden pasar meses o años en la lista de espera hasta que aparece un órgano donado adecuado. Lamentablemente, algunas personas mueren antes de que se pueda encontrar un órgano aceptable.

¿Cómo se nos avisa que un hígado se encuentra disponible?

Cada equipo de trasplante tiene sus propias pautas respecto de la espera en la lista de trasplante y la notificación cuando el órgano donado está disponible. En la mayoría de los casos, le notificarán que un órgano está disponible por teléfono o radiolocalizador. Le solicitarán que se dirija al hospital inmediatamente para dar comienzo a los preparativos para el trasplante.

¿Qué es el rechazo?

El rechazo es una reacción normal del cuerpo frente a un cuerpo extraño. Cuando se trasplanta un hígado nuevo en el cuerpo del paciente, el cuerpo ve al órgano trasplantado como una amenaza y trata de atacarlo. El sistema inmunológico fabrica anticuerpos para tratar de matar al órgano nuevo, sin darse cuenta de que el hígado trasplantado es beneficioso. Para permitir que el órgano pueda vivir bien en un cuerpo nuevo, se deben administrar medicamentos para engañar al sistema inmunológico y lograr que acepte el trasplante y no lo considere como un cuerpo extraño.

¿Qué se hace para prevenir el rechazo?

Los medicamentos deberán administrarse por el resto de su vida para combatir el rechazo. Cada persona es diferente y cada equipo de trasplante tiene sus preferencias para distintos medicamentos. Entre los medicamentos para combatir el rechazo usados más frecuentemente se incluyen los siguientes:

  • Ciclosporina
  • Tacrolimus
  • Prednisona

Las dosis de estos medicamentos suelen variar, de acuerdo con la respuesta del paciente. Debido a que los medicamentos antirrechazo afectan al sistema inmunológico, las personas que reciben un trasplante tendrán un riesgo más alto de infecciones. Deberá mantenerse el equilibrio entre la prevención del rechazo y la susceptibilidad de la persona a una infección. Se deberán realizar exámenes de sangre periódicamente para medir la cantidad de medicamento en el cuerpo, para asegurarse de que el nivel del medicamento no sea demasiado alto ni bajo. Los glóbulos blancos son un indicador importante de la cantidad de medicamento que la persona necesita.

El riesgo de infección es especialmente mayor en los primeros meses porque en ese período se administran dosis más altas de medicamentos antirrechazo. Es muy probable que deba tomar medicamentos para prevenir la aparición de otras infecciones. Entre las infecciones a las que la persona será especialmente susceptible se incluye la infección oral por honguillos (algodoncillo), herpes y virus respiratorios.

¿Cuáles son los signos de rechazo?

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes del rechazo. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Fiebre superior a 100° F (37,7° C) .
  • Ictericia - color amarillo de la piel y de los ojos.
  • Orina oscura.
  • Comezón.
  • Sensibilidad a la presión o inflamación abdominal.
  • Fatiga.
  • Irritabilidad.
  • Dolor de cabeza.

Los síntomas del rechazo pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Consulte a su equipo de trasplante si tiene inquietudes o preocupaciones.

Perspectiva a largo plazo después de un trasplante de hígado:

Vivir con un trasplante es un proceso para toda la vida. Se deben administrar medicamentos para engañar al sistema inmunológico de modo que éste no ataque al órgano trasplantado. Se deben administrar otros medicamentos para prevenir los efectos colaterales de los medicamentos antirrechazo, como las infecciones. Es fundamental hacer visitas frecuentes y mantenerse en contacto con el equipo de trasplante.

No se puede predecir cuál será la expectativa de vida de una persona después de recibir un trasplante de hígado. Cada persona es diferente y cada trasplante es diferente. Los resultados mejoran continuamente a medida que los médicos y científicos aprenden más acerca de la interacción del cuerpo con los órganos trasplantados y buscan la manera de mejorar el éxito de los trasplantes.