Encefalitis

¿Qué es la encefalitis?

Ilustración del sistema nervioso
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La encefalitis es un término usado para describir la inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. La inflamaci ón hace que el encéfalo se hinche, con lo que se producen modificaciones en el estado neurológico del paciente, entre las que se incluyen confusión mental y convulsiones.

¿Qué causa la encefalitis?

La causa de la encefalitis depende de la estación del año, la zona geográfica y las condiciones a las que se expone el niño. Los principales causantes de este trastorno son los virus. Aunque las vacunas contra los diversos virus como por ejemplo, el del sarampi ón, las paperas, la rubéola o la varicela, han logrado disminuir considerablemente el índice de encefalitis debido a dichas enfermedades, existen otros virus que también pueden causarla. Estos incluyen el virus del herpes simple, virus del Oeste del Nilo (llevada por los mosquitos) y la rabia (llevado por una serie de diferentes animales).

La encefalitis también puede producirse después de una infección bacteriana, como la enfermedad de Lyme (transmitida por garrapatas), la tuberculosis y la sífilis, y por parásitos como la toxoplasmosis (realizado por los gatos).

¿Cuáles son los síntomas de la encefalitis?

La encefalitis suele ir precedida de una enfermedad viral como una infección en las vías respiratorias superiores o un problema gastrointestinal como diarrea, náuseas o vómitos. A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la encefalitis. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Fiebre.
  • Dolores de cabeza.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Rigidez en el cuello.
  • Somnolencia o letargo.
  • Aumento de la irritabilidad.
  • Convulsiones.
  • Erupciones en la piel.
  • Dificultad para hablar y cambios en el habla.
  • Alteraciones en el estado alerta, confusión o alucinaciones.
  • Falta de energía.
  • Pérdida del apetito.
  • Andar tambaleante.
  • Náusea y el vomitar.

En casos graves, el paciente puede experimentar lo siguiente:

  • Pérdida de fuerza muscular en los brazos y las piernas.
  • Visión doble.
  • Impedimentos del habla, de la audición o de ambos.
  • Coma.

Los síntomas de la encefalitis pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la encefalitis?

El diagnóstico de la encefalitis se realiza después de la aparición repentina o gradual de síntomas específicos y de los exámenes de diagnóstico. Durante el examen, su médico obtendrá una historia médica completa, incluyendo las vacunas que haya recibido. Su médico también puede preguntarle si ha tenido recientemente un resfriado u otras enfermedades respiratorias o problemas gastrointestinales, si le ha picado recientemente una garrapata, si ha estado en contacto con animales domésticos u otros animales y si ha viajado a determinadas zonas geográficas.

Para confirmar el diagnóstico de la encefalitis es posible que se realizen los siguientes exámenes:

  • Rayos X - examen de diagnóstico que utiliza rayos invisibles de energía electromagnética para producir imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa.
  • Imágenes por resonancia magnética (su sigla en inglés es MRI) - procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y estructuras dentro del cuerpo.
  • Tomografía computarizada (También llamada escáner CT o CAT.) - procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza una combinación de rayos X y tecnología computarizada para obtener imágenes de cortes transversales (a menudo llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluyendo los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. La tomografía computarizada muestra más detalles que los rayos X regulares.
  • Exámenes de sangre.
  • Exámenes de orina y de heces.
  • Cultivo de esputo - examen de diagnóstico que se realiza con las flemas expulsadas de los pulmones hacia la boca. El cultivo de esputo suele hacerse para determinar si hay una infección.
  • Electroencefalograma (su sigla en inglés es EEG) - procedimiento que registra la actividad eléctrica continua del encéfalo mediante electrodos colocados en el cuero cabelludo.
  • Punción raquídea (También llamada punción lumbar.) - se coloca una aguja especial en la parte baja de la espalda, en el interior del conducto raquídeo, que es la zona que rodea la médula espinal. Entonces se puede medir la presión que existe en la médula espinal y en el encéfalo. Se puede extraer una pequeña cantidad de líquido cefalorraquídeo (su sigla en inglés es CSF) y enviarla al laboratorio para comprobar si existe una infección o algún otro tipo de problema. El líquido cefalorraquídeo es el líquido que baña el encéfalo y la médula espinal.
  • Biopsia cerebral - procedimiento que se realiza para obtener tejidos o células del cuerpo y examinarlos con un microscopio; en casos poco frecuentes se puede llevar a cabo una biopsia de los tejidos cerebrales afectados con fines de diagnóstico.
  • Monitorización de la presión intracraneal (su sigla en inglés es ICP) - mide la presión en el interior del cráneo del niño.

    Si se realiza una cirugía de la cabeza, si existe una lesión cerebral grave, una infección del encéfalo u otros problemas, el cerebro puede hincharse. Dado que el encéfalo está cubierto por el cráneo, tiene un espacio muy pequeño para hincharse. Como consecuencia, al hincharse el encéfalo, aumenta la presión en el interior del cráneo. Si la presión es mucho mayor de lo normal puede dañar el encéfalo. Las personas que padecen hidrocefalia o tumores cerebrales pueden precisar también monitorización de la presión intracraneal.

    Existen dos métodos para monitorizar la presión intracraneal. Uno de ellos consiste en introducir un pequeño tubo hueco (catéter) en el espacio lleno de líquido que existe en el encéfalo (ventrículo). Otras veces se coloca un pequeño aparato hueco (válvula) a través del cráneo en el espacio que existe entre el cráneo y el encéfalo. En ambos casos el aparato lo inserta un médico, ya sea en la unidad de cuidados intensivos (su sigla en inglés es ICU) o en el quirófano. Después el aparato de ICP se conecta a un monitor que proporciona una lectura constante de la presión en el interior del cráneo. Si la presión aumenta, se puede tratar inmediatamente. Se le pueden administrar medicamentos al paciente mientras tiene puesto el aparato de ICP para evitarle molestias. Una vez que disminuye la inflamación y existen pocas posibilidades de que haya más inflamación, se retira el aparato.

Tratamiento de la encefalitis:

El tratamiento específico de la encefalitis será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
  • Qué tan avanzada está la condición.
  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Sus expectativas para la trayectoria de la condición.
  • Su opinión o preferencia.

La clave para tratar la encefalitis consiste en detectarla y tratarla a tiempo. Un niño con este trastorno requiere hospitalización inmediata y monitorización estricta. A veces, dependiendo de lo que los médicos piensan que la causa específica de la encefalitis es decir, ciertos medicamentos pueden utilizarse para combatir las infecciones que pueden causarle.

El objetivo del tratamiento es reducir la inflamación en la cabeza y prevenir otras complicaciones. Se pueden utilizar medicamentos para controlar la infección, las convulsiones, la fiebre u otras condiciones.

El alcance del problema depende de la gravedad de la encefalitis y de la presencia de problemas en otros sistemas de órganos que podrían afectar a la persona. En casos graves puede ser necesario un respirador para que el paciente respire mejor.

En la recuperación, el paciente puede necesitar fisioterapia, terapia ocupacional o del habla para recuperar la fuerza muscular, la capacidad de hablar o ambas.

Después de la hospitalización, el equipo del cuidado de la salud enseña a los familiares cómo cuidar al paciente en casa y les da una idea general sobre los problemas médicos específicos que requieren atención inmediata por parte del médico del paciente. Una persona que tenga encefalitis requiere evaluaciones médicas frecuentes después de la hospitalización.