Tratamiento médico de la obesidad

Descripción general del tratamiento médico:

El tratamiento médico puede ser necesario cuando los esfuerzos de una persona para adelgazar han fracasado o cuando hay cuadros médicos concurrentes que hacen que requieren que una persona pierda peso. Es posible que sea necesario recetar medicamentos a quienes tienen problemas de salud relacionados con la obesidad, mientras que medidas del comportamiento pueden desempeñar un papel importante en cualquier régimen para adelgazar. Muchas personas intentan perder peso utilizando suplementos de venta libre. Es posible utilizar estrategias conductuales para ayudar a cambiar los hábitos alimentarios y a aumentar los niveles de actividad. Los trastornos relacionados con la alimentación requieren tratamiento con un terapeuta, y es posible que también requieran medicación.

El tratamiento específico para la obesidad será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

  • su edad, su estado general de salud y sus antecedentes médicos
  • la gravedad del trastorno
  • su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias
  • sus expectativas con respecto a la evolución de la enfermedad
  • su opinión o preferencias

Tipos de tratamiento médico para la obesidad:

El tratamiento médico de la obesidad puede incluir los siguientes elementos:

  • medicamentos que se venden con receta
    Cuando otras medidas, tales como la dieta y los cambios de estilo de vida, no han producido como resultado pérdida de peso aceptables, es posible que se receten medicamentos con este fin. Si bien ningún medicamento puede obrar milagros, puede ayudar a que una persona logre una modesta pérdida de peso que contribuya a mejorar su salud.

    Los medicamentos más comúnmente recetados actúan bloqueando la absorción parcial de grasa (orlistat o Xenical™) o creando una sensación de saciedad (sibutramina, o Meridia™).

    La sibutramina ayuda a lograr sensación de saciedad más rápidamente, mientras que el orlistat reduce la absorción de aproximadamente el 30 por ciento de grasa a medida que el alimento pasa a través del aparato digestivo. Ambos fármacos tienen efectos secundarios. La sibutramina puede elevar la presión arterial y causar sequedad en la boca, estreñimiento, dolor de cabeza e insomnio. El orlistat puede causar defecaciones frecuentes y aceitosas, pero si se reduce la grasa en la dieta, a menudo mejoran los síntomas. Una vez que se interrumpe la medicación es posible que se recupere parte del peso. Estos medicamentos pueden no resultar eficaces para todas las personas.

    Siempre consulte a su médico.
  • suplementos
    Muchos suplementos de venta libre prometen ayudar a quemar las grasas más rápido o a mitigar el hambre. Algunos suplementos tienen efectos secundarios que pueden ser peligrosos. Muchos de estos productos no se han estudiado en ensayos clínicos, en consecuencia, muchos de sus efectos, beneficios y riesgos no se conocen con exactitud.

    La efedra (ma-huang) contiene un ingrediente utilizado en los medicamentos para el asma. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (US Food and Drug Administration, FDA) ha prohibido los suplementos dietarios que contienen efedra debido a sus efectos secundarios peligrosos en potencia.

    Los productos laxantes pueden disminuir el nivel de potasio en la sangre, lo que a su vez puede provocar problemas cardíacos o musculares. El piruvato es un producto popular que puede provocar una pequeña pérdida de peso. No obstante, el piruvato de las manzanas rojas, el queso y el vino tinto, no se ha estudiado minuciosamente. Su potencial para la reducción de peso no se ha establecido científicamente.

    Si bien ningún suplemento puede reemplazar una dieta saludable, un complejo multivitamínico diario puede compensar las deficiencias nutritivas incluso para aquellas personas que siguen una dieta equilibrada. Sin embargo, los suplementos vitamínicos no producen reducción de peso.

    Siempre consulte a su médico.
  • estrategias de comportamiento
    La mayoría de los adultos obesos que adelgazan volverán a su peso inicial a largo plazo si no se aplican estrategias de conducta de manera constante. Hay técnicas para iniciar y mantener cambios en el estilo de vida que pueden resultar en un adelgazamiento duradero.

    Algunas estrategias de conducta incluyen llevar un diario de alimentación para registrar los alimentos que se ingieren, dónde y cuándo se ingieren, cuándo se sintió hambre y las sensaciones que se experimentaron al comer. También se puede llevar un diario similar sobre actividades físicas. Estas técnicas son útiles para analizar las conductas de alimentación y actividad, para identificar las conductas que se deben modificar y desarrollar estrategias para cambiarlas.

    Un asesor que utilice técnicas cognitivas puede resultar útil para ayudar a cambiar la opinión de una persona acerca de su imagen física. Es posible desarrollar un sistema de recompensas no alimenticias para ayudar a una persona a conseguir sus objetivos de pérdida de peso. Otras técnicas de conducta efectivos incluyen servirse los alimentos directamente de la estufa en vez de hacerlo “en familia” y no mirar la televisión, leer ni realizar otras actividades mientras se está comiendo.
  • psicoterapia para los trastornos alimentarios
    Comer una gran cantidad de comida de una sola vez no indica un que la persona sea propensa a los atracones. Todos nos excedemos alguna vez. No obstante, existen personas obesas que comen en exceso y luego se purgan (se inducen el vómito o abusan de laxantes para eliminar las calorías no deseadas ingeridas al comer en exceso) o comen grandes cantidades de alimentos compulsivamente sin el elemento de purga. Estas conductas son trastornos alimentarios que requieren tratamiento médico. La mayoría de las personas con estos trastornos generalmente tienen exceso de peso o son obesas. Para las personas obesas, es importante tratar los trastornos alimentarios antes intentar adelgazar.

    Algunos trastornos alimentarios para los que se puede recomendar psicoterapia incluyen:
    • la bulimia -  un trastorno en el que la persona come compulsivamente y luego vomita o utiliza diuréticos, laxantes o ejercicios extenuantes para evitar engordar. Tantos como 11 millones de adultos y adolescentes en los EE.UU. tienen anorexia o la bulimia, consideradas las más comunes trastornos alimentarios. La sensación de culpa, vergüenza y depresión a menudo siguen al atracón de alimentos.
    • trastorno de atracones compulsivos - trastorno similar a la bulimia caracterizado por episodios de atracones o comilonas descontrolados. Se diferencia de la bulimia porque quienes lo padecen no se purgan mediante el vómito ni el abuso de laxantes o diuréticos.

Los médicos, psicoterapeutas y nutricionistas pueden ayudar a personas con trastornos alimentarios. La terapia también puede ayudar a modificar la conducta y las actitudes. Algunas personas se benefician con los medicamentos y los grupos de apoyo.